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Registro de autoridad
Persona

González Gartland, Carlos A.

  • Persona
  • 1931-2021

Carlos González Gartland nació el 5 de julio de 1931 en la Ciudad de Buenos Aires. Su padre era empleado en el Banco Hipotecario Nacional y fue fundador de su Sindicato de Empleados; su madre, de ascendencia irlandesa, era hija de una connotada familia argentina. Cursó sus estudios primarios en la Sociedad Alemana “Germanio Schulle” ubicada en Ecuador 1158-68, Ciudad de Buenos Aires. González Gartland cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional N°6 Manuel Belgrano, donde intervino en la fundación del Centro de Estudiantes. En junio de 1946, a los 15 años, influenciado por las ideas socialistas de su madre que era miembro de la Mesa Directiva de la Federación Socialista de Capital Federal, se afilió a la Juventud Socialista. Su primer empleo fue en el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Socialista Argentino (PSA), al que se afilió al cumplir la mayoría de edad. En 1949 julio 22 obtuvo un nombramiento como Auxiliar Mayor de Sexta Categoría de la Fiscalía del Crimen Nº3 de la Capital Federal. Al tiempo que estudiaba inglés en la Asociación Argentina de Cultura Inglesa, terminó de manera libre el quinto año del colegio secundario y luego rindió examen de ingreso a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Mientras comenzaba su militancia gremial, en el trabajo fue ascendido a la categoría de escribiente y luego a la de Oficial Primero, sin ser todavía abogado. En la Universidad militaba, por el socialismo, en el Centro de Estudiantes de Derecho y Ciencias Sociales cuando en 1954, durante una huelga de estudiantes organizada por la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA), fue arrestado en un acto con incidentes que tuvo lugar en el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ingeniería y permaneció detenido por cinco meses a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN) en el Cuadro Quinto de la Cárcel de Villa Devoto, en la Ciudad de Buenos Aires. Políticamente, González Gartland era partidario del derrocamiento por el uso de la fuerza del gobierno democrático del General Juan D. Perón. Apenas después del Golpe Militar del 16 de septiembre de 1955 autodenominado Revolución Libertadora en 1955, participó de la toma de la Facultad de Derecho de la UBA y pasó a ser miembro de la Junta de Gobierno de dicha Facultad junto a Mariano Grondona, Guillermo O´ Donnell, Santiago Bullrich y Jorge Andrés Gartland. Molesto por el apoyo acrítico del PSA al golpe militar y por su falta de comprensión del fenómeno peronista en 1956, pide sin éxito la renuncia y expulsión de sus principales referentes. Faltándole tres materias para recibir el título de abogado, en 1957 ascendió a Oficial Primero de Justicia, se recibió de escribano -sin ejercer- y lo designaron Secretario del Juzgado Federal del Territorio Nacional de Santa Cruz, adonde marchó a vivir alejándose de la actividad política debido al aislamiento en que se hallaba. Cuando en 1958 mayo 01 Santa Cruz se convirtió en provincia, pasó a ocupar el cargo de Secretario Único de su Juzgado Federal. En 1961 regresó a Buenos Aires y comenzó a trabajar como Secretario en el Juzgado Federal Nº 3 ocupándose principalmente de la instrucción de diferentes casos. Encontró que el PSA se había dividido en tres facciones por lo que decidió no reafiliarse. Influenciado por las ideas de la Revolución Cubana, se convirtió en miembro fundador y Secretario General de la Asociación Argentina por la Libertad de Puerto Rico, una Asociación Civil sin fines de lucro que bregaba por la independencia de Puerto Rico de los Estados Unidos. Cuando el 29 de agosto de 1963 se produce el asalto al Policlínico Bancario en la Ciudad de Buenos Aires su vida comenzaría a cambiar. La causa, compuesta de treinta y cuatro cuerpos, cayó en manos del juez Federal Jorge Aguirre previa instrucción del juez subrogante Horacio Rébori a través de la Secretaría de González Gartland. Al indagar y tomar declaraciones éste conoce a la mayoría de los acusados y a sus abogados defensores, Eduardo Luis Duhalde y Rodolfo Ortega Peña. Con los guerrilleros-especialmente con Jorge Caffatti- intercambió experiencias sobre la vida carcelaria y discutió de política, comenzando a entender a través de estas charlas las opciones político-militares de ciertos sectores del peronismo y el nacionalismo revolucionario. Con sus abogados mantuvo largas charlas sobre Derecho Penal y aprendió del compromiso con que actuaban los defensores de presos políticos y gremiales. Estos hechos lo llevaron a tener una crisis personal respecto a su posición dentro del sistema judicial, ya que consideraba que servía a una justicia que representaba intereses de clases antagónicos a los de su ideología, según sus propias declaraciones. En 1964 septiembre renunció a su cargo, pasó a ejercer la abogacía compartiendo estudio con el Doctor Horacio Vivas y se dedicó, en un principio, a la defensa de presos comunes alojados en la Cárcel de Villa Devoto y sus recomendados. El abogado y amigo personal Jorge Andrés Gartland, por entonces Administrador de la Aduana de Buenos Aires, le ofreció trabajo en ese organismo donde se desempeñara como Asesor en su Departamento Contencioso-Administrativo entre octubre de 1965 y el 28 de junio de 1966, cuando renunció en oposición al Golpe de Estado contra el presidente Arturo Illia comandado por el General Juan Carlos Ongania. Su renuncia fue aceptada pero, por influencia del entonces Secretario Legal y Técnico de la Presidencia de Ongania, Roberto Rot, compañero de militancia de su época universitaria, no fue exonerado de la Administración Pública. Apenas consumado el Golpe, González Gartland comenzó su actividad como abogado defensor de presos políticos, siendo su primer caso el de treinta y cuatro estudiantes de Arquitectura de la UBA detenidos. En 1970 diciembre y desde su condición de socio de la Asociación de Abogados de Buenos Aires reclamó -junto a un grupo de colegas pertenecientes a la línea interna Frente de Abogados de Buenos Aires- para que esta actúe ante el secuestro y desaparición del abogado defensista, miembro del equipo jurídico de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH) y militante del Partido Comunista (PC) Néstor Martins y su cliente Nildo Centeno. Desde el 3 de septiembre de 1971 comenzó a militar en la Asociación Gremial de Abogados de la Capital Federal (AGA), La Gremial, una organización que nucleaba a abogados de diversas corrientes ideológicas-principalmente peronistas de izquierda- que actuaban como laboralistas y defensores de presos políticos y gremiales creada a instancias de Ortega Peña, Duhalde, Mario Hernández y Roberto Sinigaglia, con quienes luego compartiría militancia en la Comisión Argentina de Derechos Humanos (CADHU). En La Gremial, González Gartland llegaría a ocupar, en 1972 y por un año, el puesto de Secretario General. En su estudio particular, ubicado en Libertad 420, Piso 1, Ciudad de Buenos Aires, cobraba sumas más altas que la media, aclarando a sus clientes que el 50% de lo pagado se destinaba a la defensa de presos políticos. En este periodo tuvo un acercamiento ideológico con el Peronismo de Base y las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y, si bien él mismo se consideraba un “independiente de izquierdas”, en La Gremial era considerado como un abogado peronista. El 15 de agosto de 1972 se produce una fuga de presos políticos militantes de las Organizaciones Político-Militares Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Montoneros del Penal de Rawson, Provincia de Chubut. Seis militantes consiguen fugar pero diecinueve de ellos no lo consiguen y son hechos prisioneros en la Base Aeronaval Almirante Zar de Trelew. Inmediatamente desde Buenos Aires La Gremial envió al lugar de los hechos a un grupo de cinco abogados -entre los cuales se encontraban González Gartland, Duhalde, Ortega Peña y Mattarollo- con la misión de defender a los presos políticos y negociar su buen trato y el respeto a la vida con los jueces de la Cámara Federal en lo Penal de la Nación o “Camarón”, también presentes en el lugar. Alojados en el Hotel de turismo de Rawson, nunca lograron tomar contacto directo con los detenidos y cuando pretendieron dar una conferencia de prensa explicando la situación de los presos, los abogados fueron detenidos, encarcelados y se produjo un atentado con explosivos que destruyó el estudio del letrado local Mario Abel Amaya, otro de los abogados defensores. A su regreso por vía terrestre a la capital del país, los abogados se enteraron de que los rehenes de la Base de Trelew habían sido fusilados en los hechos conocidos como La masacre de Trelew, el 22 de agosto de 1972 a las 02.00 horas. Intentaron dar una conferencia de prensa para denunciar el crimen pero la sede de La Gremial fue volada en otro atentado con explosivos y debieron dar la conferencia a las puertas de la mueblería Maple, vecina al local. Entre marzo de 1973 y agosto de 1974 González Gartland formó parte del Consejo de Redacción de la revista Liberación-luego rebautizada Liberación por la Patria Socialista-ligada al Ejército Revolucionario del Pueblo 22 de Agosto (ERP-22 de Agosto). En 1974, luego del asesinato del por entonces Diputado Nacional Ortega Peña su estudio jurídico sufrió un atentado con explosivos reivindicado por la Alianza Anticomunista Argentina (AAA) o Triple A y González Gartland decidió pasar a la clandestinidad. A fines de ese año, junto a Duhalde y Haroldo Logiurato, comenzó a dar forma al Partido Revolucionario de los Obreros Argentinos (PROA). En él, sería el encargado de la organización, redacción de los estatutos conforme a la Ley de Partidos Políticos y reformulación coyuntural de la Declaración de Principios. En 1975 un grupo de abogados pertenecientes a la ya extinta AGA -que funcionó de manera orgánica hasta la asunción del presidente Héctor J. Campora el 25 de mayo de 1973- decidió que, ante el avance de la represión no bastaba con realizar acciones defensivas sino que era necesario denunciar la situación en el exterior. El elegido para realizar la tarea fue González Gartland y la idea era que se presentara ante la reunión anual del II Tribunal Russell -a realizarse en Bruselas- aprovechando el apoyo de los diferentes grupos de solidaridad con Argentina que se iban formando en Europa luego del arribo de las primeras oleadas de exiliados a partir de 1974. Por problemas logísticos no pudo asistir al encuentro en Bélgica, llegó a Roma en febrero de 1975 y realizó una gira por diversos países con el objetivo de denunciar el agravamiento a las violaciones a los Derechos Humanos que se daban en Argentina durante el gobierno de la presidenta Estela Martínez. A principios de 1976, junto a Duhalde, Hernández, Sinigaglia, Luis María Duhalde, Marcelo Duhalde, Gustavo Roca y Lucio Garzón Maceda fue uno de los miembros fundadores de la CADHU. El 11 de mayo de 1976 participó de una reunión en la confitería Talamaco de Avenida Santa Fe y Azcuénaga, Ciudad de Buenos Aires, para dar forma oficial, de manera verbal, al Consejo Directivo de la CADHU. Entre esa misma noche y la mañana siguiente fueron secuestrados y desaparecidos Hernández y Sinigaglia, luego de lo cual González Gartland partió al exilio. Llegó de manera clandestina a Brasil, de donde consiguió hacerse expulsar partiendo así hacia el que sería su destino final, fijado de antemano por la dirigencia de la CADHU: México. En el Distrito Federal, aparte de ser el referente principal de la Sede México de esa Organización, se relacionó de manera inmediata con los sectores más radicalizados del exilio argentino en ese país, representados por su amigo Rodolfo Puiggros y el Comité de Solidaridad con el Pueblo Argentino (COSPA). En esta Organización, que respondía a la línea política de Montoneros y luego de mayo de 1977 también a la de su rama política, el Movimiento Peronista Montonero (MPM), González Gartland cumplió diversas tareas y fue elegido por su Asamblea General, reunida el 4 de junio de 1977, como Secretario de Relaciones Internacionales del Consejo Directivo, aunque en la práctica su labor se centraba mas en temas relacionados con los Derechos Humanos. Es en el COSPA también donde conoció a quien luego sería su esposa, Gudelia Araoz, que ocupaba el cargo de Secretaria de Derechos Humanos de dicha organización. Si bien su labor en ambas organizaciones se entremezclaba, creando así cierto grado de ambigüedad respecto a su pertenencia política, González Gartland logró que la tareas vinculadas a las denuncias contra la dictadura argentina se complementaran y existiera ayuda mutua en todos los asuntos relacionados con los Derechos Humanos. Además, desde CADHU México se ocupó de establecer relación con entidades académicas, sindicatos, partidos políticos y organizaciones estudiantiles; organizar y garantizar la salida de información llegada desde Argentina a través de vías diplomáticas; clasificar e interpretar dicha información una vez arribada a México y realizar actividades de denuncia que sintetizaran la situación y generaran solidaridad con el pueblo argentino. Otras tareas que desarrollaba eran la publicación de un boletín semanal que se distribuía para su difusión entre los periodistas exiliados, los mexicanos y los corresponsales extranjeros, y la organización de conferencias de prensa en la sede del Club de Corresponsales Extranjeros para denunciar hechos puntuales. Participó también en la escritura del libro que la CADHU lanzó en Madrid, España en marzo de 1977 con el titulo Argentina: Proceso al genocidio y, como testimoniante, en una de las primeras películas de denuncia sobre la situación en Argentina titulada "Una voz…entre muchas". Esta película fue producida por encargo del COSPA, dirigida por el cineasta boliviano Humberto Ríos y rodada en México durante 1979. En ese año viajó a los Estados Unidos con un pasaporte falsificado por Duhalde. En Washington, con ayuda de los miembros de la Sede de la CADHU en esa capital, visitó la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) con el objetivo de ayudar a preparar la visita que una misión de ese organismo realizaría finalmente a la Argentina entre el 6 y el 23 de septiembre de 1979 septiembre. En 1980, coincidiendo con las rupturas internas que se dieron en el seno de Montoneros y del MPM, se alejó del COSPA negándose a ser reelegido. Ese mismo año volvió a visitar Europa para, en compañía de otros miembros de la CADHU establecidos en diferentes países de ese continente, reforzar las denuncias sobre los crímenes cometidos por el régimen militar argentino. En abril de 1982 en ocasión del conflicto de las Islas Malvinas firmó, junto a otros cuarenta y cinco compañeros de militancia, una solicitada oponiéndose a la aventura bélica. El 10 de diciembre de 1983, con la vuelta de la democracia a la Argentina y la consiguiente disolución del accionar de denuncia de la CADHU en el extranjero, comenzó a planear su regreso al país, el cual concreta en ocasión de cumplirse el décimo aniversario del asesinato de Ortega Peña a manos de la Triple A, el 31 de julio de 1984. En esa ocasión participó de un acto público de homenaje realizado en la esquina de Pellegrini y Arenales, escenario del crimen. Se reinscribió ante la Corte Suprema de Justicia, retomó su profesión y, junto a Duhalde, actuó en el Secretariado Internacional de Juristas por la Amnistía en Uruguay (SIJAU), cuya sede estaba ubicada en Tucumán 1438, Piso 1, Departamento 110, Ciudad de Buenos Aires. En ese mismo año, también junto a Duhalde y Mattarollo, fundaron el Instituto de Relaciones Internacionales (IRI), pasando González Gartland a ocupar la posición de Secretario General. Uno de los aportantes para el funcionamiento del IRI fue Enrique Gorriarán Merlo, ex integrante de la cúpula del PRT-ERP, que aportó dinero para el alquiler, el sueldo de una secretaria y otros gastos varios. Las actividades principales del Instituto eran la organización de cursos sobre historia argentina y latinoamericana, política internacional, economía, sociología y filosofía para la formación de cuadros y militantes políticos. En política internacional difundían y apoyaban las actividades del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nicaragua y del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en El Salvador. Otra actividad política importante del grupo fue la denuncia sobre la situación en Haití bajo la dictadura de Jean-Claude Duvalier. Una actividad paralela a la del Instituto fue la creación de la Editorial Contrapunto, una idea compartida entre Duhalde y González Gartland para lo cual ambos viajaron en 1985 a Managua, Nicaragua, para entrevistarse con Gorriaran Merlo en la casa de Manuel Gaggero -otro ex-integrante del PRT-ERP- y proponérsela con vistas a recibir fondos. La idea prosperó y la editorial funcionó hasta 1989, editando más de sesenta títulos. Uno de los docentes del IRI, incorporado por gestión de González Gartland, fue el Coronel (RE) Luis Cesar Perlinger, uno de los fundadores del Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA). Ambos hombres se conocieron en ocasión del Consejo de Guerra llevado adelante contra el soldado conscripto Hernán Invernizzi, miembro del PRT-ERP acusado del asalto al Comando de Sanidad del Ejercito ocurrido en Parque Patricios, Ciudad de Buenos Aires el 6 de septiembre de 1973. Perlinger era el defensor militar oficial de Invernizzi y González Gartland era el abogado de su familia. En 1986 ambos se volverían a encontrar formando parte de la Dirección Nacional de Izquierda Democrática Popular (IDEPO), un partido político que surgió como desprendimiento del Partido Intransigente (PI) con Eduardo Duhalde como motorizador de la idea y Néstor Vicente como cabeza visible. Encuadrados dentro del Frente Amplio de Liberación (FRAL), el partido buscó alianzas con otras organizaciones de izquierda y del campo nacional y popular. Para las elecciones presidenciales del 14 de mayo de 1989, la IDEPO venció en una interna al Movimiento al Socialismo (MAS) representado por Luis Zamora y Vicente fue candidato a presidente de la Nación en formula junto a Zamora. González Gartland se desempeño como Director Ejecutivo del Partido en la representación obtenida en el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires. El 13 de abril de 1989 se convirtió en el Asesor Jurídico y censor editorial del diario Sur, un proyecto periodístico de diario de tirada nacional dirigido por Duhalde que, con financiación y línea editorial del Partido Comunista Argentino (PCA) representado por Isidoro Gilbert, estuvo en circulación hasta el 28 de diciembre de 1990. Durante la presidencia de Carlos Saúl Menem, con la creación de la Dirección Nacional de Derechos Humanos -luego convertida en Sub-Secretaria de Derechos Humanos y Sociales- y la sanción el 7 de diciembre de 1994 de la Ley 24.411 (conocida como Ley de ausencia por Desaparición Forzada), González Gartland pasó a desempeñarse como Asesor en el Área de Leyes Reparatorias de la Sub-Secretaria. De allí pasó a ocupar la posición de Coordinador de Fallecidos y Asesor de la Dirección Nacional de Derechos Civiles y Políticos, cargo el primero al cual renunció por disidencias con las políticas del presidente Fernando de la Rúa. Durante la presidencia de Néstor Kirchner y con la asunción del cargo de Secretario de Derechos Humanos por parte de Eduardo Luis Duhalde, González Gartland pasó a desempeñar diversos puestos en la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación, labor que continuó durante las dos presidencias de Cristina Fernández de Kirchner. Se retiró de la Administración Pública en enero de 2016, residiendo alternadamente entre entre México DF y Buenos Aires hasta su fallecimiento en esta última ciudad el 21 de julio del 2021.

Garzón Maceda, Lucio Claudio

  • Persona
  • 1930-

Lucio Garzón Maceda nació el 30 de octubre de 1930 en el casco histórico de la ciudad de Córdoba. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Superior de Niños Varones o Escuela Olmos y los secundarios en el Colegio Nacional Monserrat, el más antiguo de la Argentina y el más tradicional de la ciudad de Córdoba. Allí fue donde junto a su hermano Félix acrecentó su amistad con quien sería una compañía inseparable a lo largo de su vida: Gustavo Roca. Ambos provenían de tradicionales familias de la alta burguesía cordobesa que se frecuentaban amistosa, social y políticamente, ya que sus padres habían sido participantes claves del Movimiento de la Reforma Universitaria que tuvo lugar en la capital cordobesa en 1918. Garzón Maceda cursó la carrera de Derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), aunque su intención original fue estudiar Ingeniería Química en Santa Fe ciudad. Durante sus años universitarios militó en diversas agrupaciones ligadas ideológicamente al Movimiento reformista y en el Partido Reformista, que aglutinaba a liberales, socialistas, comunistas, anarquistas y otras tendencias de la izquierda independiente, opuestos todos al gobierno de Juan Domingo Perón. Después, todavía cursando en la Universidad, pasó a militar en el Partido Socialista (PS), siendo uno de los miembros fundadores de la corriente estudiantil Acción Socialista (AS), que sentó las bases de la histórica Agrupación de Estudiantes Reformistas (ADER), que buscó la confluencia de los ideales universitarios reformistas con los principios sociales y laborales del peronismo. En 1951 fue arrestado y encarcelado por dos meses en la Cárcel de Encausados de Pueblo Güemes, Córdoba, por sus actividades contrarias al gobierno peronista. Ya en libertad, marchó a su primer exilio, en Chile, donde permaneció seis meses. En ese país militó en el Partido Socialista Popular, liderado por el abogado Raúl Ampuero, que buscaba tender puentes entre la clase obrera y el gobierno democráticamente elegido del General Carlos Ibáñez del Campo, cuyas políticas guardaban alguna similaridad con las de Perón en la Argentina. A su regreso al pais continuó militando en Acción Socialista, buscando una vez más la confluencia con los que consideraba los puntos positivos del peronismo, lo que le valió la expulsión del Partido Socialista. Desde ADER bregó por la misma causa y a mediados de 1955 formó parte del Grupo de los "41 Pelandrunes". Este era un conjunto de independientes cercanos a la izquierda que buscó evitar el derrocamiento de Perón, denunciando públicamente al movimiento golpista. En 1955, ya recibido de abogado, se inclinó por el derecho laboral y la defensa de los trabajadores. Luego, a partir de 1956, se desempeño como colaborador ad-honorem del diario Orientación, cuya alma-mater era Roca. Debido a su labor como abogado laboralista y a su pasado en ADER, inició y mantuvo una muy buena relación con los gremialistas Atilio López-de quien fue compañero de escuela primaria-, Agustín Tosco y Elpidio Torres, lo que en el año 1957 lo llevó a participar de manera orgánica y clave en la normalización de la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Córdoba, que el 1 de julio de ese año fue la primera normalización gremial regional realizada desde el golpe de Estado del 16 de septiembre de 1955. En esa CGT Regional Córdoba Garzón Maceda fue miembro del Comité Ejecutivo desde el cargo de Secretario de Prensa, siendo López el Secretario General. El 29 de noviembre de ese año participó del plenario nacional de las Regionales nacionales de la CGT en la ciudad de La Falda, Provincia de Córdoba, encuentro este que al formular un programa social, económico y político -el Programa de La Falda- tuvo gran importancia en la vida política y gremial de los finales de la década de 1950 y del primer lustro de la década de 1960. Afianzado ya como el principal abogado laboralista de Córdoba y uno de los más importantes del país, aparte de su puesto en la CGT comenzó a desempeñarse como abogado y/o asesor laboral especial de al menos una docena de gremios de la ciudad, tales como el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) Seccional Córdoba, la Unión Tranviarios Automotores (UTA) Seccional Córdoba o Luz y Fuerza Seccional Córdoba. Fue este un vínculo que trascendió lo laboral y adquirió tintes también políticos e incluso amistosos con sus principales líderes. En 1960 se asoció con Roca en un estudio jurídico que rápidamente se convirtió en el centro neurálgico de las fuerzas políticas, sindicales y estudiantiles progresistas, de izquierda, peronistas revolucionarias y clasistas de la ciudad de Córdoba. En mayo de 1969 -junto a Roca, López, Tosco y Torres- tuvo una importante participación en la protesta obrero-estudiantil como "El Cordobazo", siendo uno de sus organizadores y participes más activos. Buscado por la Policía y el Ejército por considéraselo el ideólogo y autor intelectual de El Cordobazo, fue arrestado en junio de 1969, pero liberado después de permanecer un día en la Jefatura de Policía de su ciudad natal. Desde la semi-clandestinidad logró realizar la defensa legal de los detenidos Tosco y Torres, quienes habían sido sometidos a Consejos de Guerra por tribunales militares y condenados a penas de prisión. Entre octubre y noviembre de 1969 viajó a Madrid, donde se entrevistó con Perón para pedirle apoyo para con los gremialistas presos. En enero de 1970 fue arrestado en el centro de la ciudad de Córdoba, puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN) y enviado como preso político -previo paso de un día por la cárcel de Villa Devoto- a una cárcel de Esquel, donde permaneció siete meses. Su defensa legal fue ejercida por Roca y los abogados Raúl Faure y Fermín Berria. Ya liberado, el 4 de noviembre de 1970 fue, junto a Roca, invitado de honor en la asunción del primer presidente socialista de Chile, Salvador Allende, en la ciudad de Santiago de Chile. Luego de El Cordobazo, al estudio jurídico de Garzón Maceda y Roca se sumaron Faure, los hermanos Oscar “Coco” y Luis Guillermo Arias y Carlos Altamira Yofre. En marzo de 1971 Garzón Maceda -una vez más junto a Roca, Tosco, López, los hermanos Arias y René Salamanca- volvió a tener activa participación en otra pueblada que se dio en la provincia de Córdoba, esta vez la conocida como "El Víborazo", que le costó la renuncia al interventor militar José Camilo Uriburu. Entre 1973 y 1974, durante el gobierno provincial de su amigo Ricardo Obregón Cano, Garzón Maceda tuvo influyente participación en la asesoría en asuntos gremiales y sindicales de dicho gobierno. En 1974, luego del golpe policial conocido como El Navarrazo, se lo intentó arrestar y poner dos veces a disposición del PEN, sin éxito. En 1975 Garzón Maceda recibió amenazas por su labor profesional y en agosto se ocupó, acompañado de Roca, de la defensa legal de los líderes montoneros Marcos Osatinsky y Horacio Mendizabal, detenidos ambos en las oficinas del Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2). A pesar de la intermediación de ambos abogados con la Justicia Federal y la intervención en la provincia a cargo del Brigadier Raúl Lacabanne, Osatinsky fue asesinado el día 21 de ese mes en aplicación de la llamada “Ley de fugas” y Mendizabal consiguió escapar. Garzon Maceda, junto a su esposa e hijas, se refugió en un campo de la localidad cordobesa de La Carlota, propiedad de un amigo. El 28 de octubre de ese año el Comando Libertadores de América, versión cordobesa de la Alianza Anticomunista Argentina (AAA) o Triple A, incendió el domicilio de fin de semana de Garzón Maceda en la localidad de Villa Allende, mientras este se hallaba asistiendo en compañía de su familia a un partido de futbol del Club Atlético Belgrano de Córdoba, del cual era simpatizante. El objetivo de los comandos parapoliciales -que realizaron un simulacro de fusilamiento de los caseros de la propiedad- era su secuestro o asesinato. Dejando a su familia en Córdoba, con orden de que organizaran todo para partir al exilio en París, Francia, viajó a Buenos Aires, donde compartimentalizado y viviendo en distintos lugares, busco apoyo logístico en familiares relacionados con el peronismo revolucionario que también tuvieron que abandonar Córdoba por la persecución a que eran sometidos. El 24 de marzo primero y luego el 13 de abril de 1976 y noches subsiguientes el estudio jurídico que compartía en Córdoba con los abogados Roca, Yofre y los hermanos Arias fue allanado ilegalmente, saqueado e incendiado reiteradas veces. Su domicilio particular en el barrio de Nueva Córdoba también fue allanado y saqueado por un grupo armado de más de quince personas en los días posteriores al atentado contra sus oficinas. Regresó a Cordoba y una vez seguro de que su familia abandonó la Argentina, Garzón Maceda y Roca huyeron juntos de Córdoba buscando refugio en la ciudad de Buenos Aires, donde por algunos meses recibieron ayudas diversas y mantuvieron reuniones regulares con Eduardo Luis Duhalde y otros abogados pertenecientes a la ex Gremial de Abogados de Capital Federal (La Gremial). Maceda, junto a este grupo de abogados ligados a la defensa de los presos políticos y gremiales y el activismo por los Derechos Humanos, fue partícipe entonces de los primeros pasos de la Comisión Argentina de Derechos Humanos (CADHU), entidad en la que en un futuro cercano tendría activa participación en el plano de la denuncia de los crímenes cometidos por la dictadura cívico-militar. El 27 de mayo de 1976, en Córdoba, fue secuestrado y desaparecido Altamira Yofre. En agosto de 1976, por vía terrestre a través de la frontera Paso de los Libres-Uruguaiana, Garzón Maceda comenzó su camino del exilio acompañado de Roca y un abogado y familiar lejano que les hacía de custodia y cuyo pasaporte adulterado utilizó para salir del país. Ya en Rio de Janeiro, Garzón Maceda siguió camino a París, lugar donde transcurriría su exilio. En la capital francesa contactó a Juan Gelman, quien le ofreció -en conjunto con Amnistía Internacional- la posibilidad de viajar a los Estados Unidos para profundizar allí y ante el Congreso de ese país la denuncia a nivel internacional. Los días 27 y 28 de septiembre de 1976 en Washington Garzón Maceda y Roca prestaron testimonio sobre las violaciones a los Derechos Humanos cometidos por las Fuerzas Armadas y de Seguridad de Argentina ante el Subcomité de Organizaciones Internacionales del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos presidido por el representante de Minnesota Donald Fraser. En su presentación-en la que se definió como abogado laboralista argentino-Garzón Maceda trazó un detallado informe de la represión ejercida contra la clase trabajadora argentina, sus representantes y sus organizaciones gremiales así como un panorama de la quita de derechos y conquistas enmarcadas en el plan económico del Ministro José Alfredo Martínez de Hoz, de la resistencia organizada a dichas medidas y de la agobiante situación económica. Denunció también la coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur y la existencia de Centros Clandestinos de Detención (CCD) en la Provincia de Córdoba, entre ellos La Perla y Campo de la Ribera. Los abogados permanecieron seis días en la ciudad y se reunieron también con diversos actores de la vida política, sindical, cultural y “lobbysta” de Washington para ampliar el marco de sus denuncias. La presentación testimonial, que marcó el comienzo de las denuncias contra las violaciones a los Derechos Humanos en la arena internacional y tuvo negativas repercusiones económicas para la dictadura, les valió ser acusados el 7 de diciembre de 1976 ante la justicia argentina por el Juez Rafael Sarmiento de los delitos de promover sanciones políticas o económicas contra Argentina y por ende, según la Ley 14034 de 1951, de “traición a la patria”. La Junta Militar promovió además una campaña de desprestigio contra ambos en la que colaboraron prestigiosos periodistas-como Jacobo Timerman y Robert Cox-y profesores universitarios de la ciudad de Córdoba, acusándolos de pertenencia a organizaciones “subversivas” y falta de objetividad y veracidad en sus denuncias. Incluso Félix, el hermano mayor de Lucio e íntimo amigo de Roca y padrino de su primer hijo, dirigió una carta personal al dictador Jorge Rafael Videla descalificando a su propio hermano. Durante el primer año de su estancia en París, Garzón Maceda fue, junto a Rodolfo Mattarollo, el referente principal de la Sede Francia de la CADHU, organización a la que dejó de pertenecer durante el transcurso de 1977. En ese periodo realizoo frecuentes viajes a Londres para reunirse con miembros de Amnistía Internacional. En los comienzos del exilio, para sobrevivir, tuvo que realizar variados tipos de trabajos, entre ellos el de pintor de brocha gorda y profesor de español. Más tarde consiguió contratos laborales temporales con la UNESCO y pudo realizar estudios de doctorado relacionados con su especialización en derecho laboral. Con la vuelta de la democracia y la asunción de Raúl Alfonsín como presidente, Garzón Maceda regresó a Argentina y fue nombrado asesor especial y Vice-Ministro de Trabajo del Ministerio de Trabajo de la Nación, cargo que ocupó entre el 18 de septiembre de 1987 y el 7 de julio de 1989 durante el mandato de Ideler Tonelli como Ministro de Trabajo. En 1994, durante la presidencia de Carlos Menem, se desempeñó como Ministro de Gobierno y Justicia de la Provincia de Corrientes durante la Intervención Federal a dicha provincia, a cargo también de Tonelli. A finales de la década de 1990 instaló una consultoría de derecho laboral colectivo y a través de ella se dedicó a la asesoría gremial de distintos sindicatos y asociaciones. Continuó también desempeñándose como asesor jurídico de la CGT hasta su retiro, en la primera década del Siglo XXI.

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